Tecnologías aplicadas al periodismo

La radio en América Latina


En representación del Consejo Nacional de Periodismo de Panamá (CNP) pronuncié unas palabras el 22 de enero de 2008 en el acto de presentación del libro "La radio en Iberoamérica". La actividad se realizó en la Biblioteca Nacional

Por Rafael Candanedo

El Consejo Nacional de Periodismo se siente enaltecido al participar, junto con la Embajada de España y la Asociación Panameña de Radiodifusión, en el bautizo panameño de esta obra académica y editorial que reúne, por primera vez, en un solo texto el devenir y buena parte del porvenir de la radiodifusión hispanoamericana y brasileña. Una radiografía de un medio centenario que se ha confundido con tribulaciones, alegría, creatividad, guerras, catástrofes, enfermedades y la interminable inventiva de distintos actores radiofónicos, como aquellos jóvenes que desafiaron en julio de 1933 la injusticia epidémica, plantaron bandera e idearon el huracán llamado Radio Tembleque.


La presentación de este libro es un espaldarazo a un medio de comunicación singular, que requiere cada segundo un impulso de creatividad, y al que equivocadamente suele mirarse con desdén desde rincones de asignación publicitaria. Es un espaldarazo a toda la industria de la radiodifusión, a los radioperiodistas y a todos sus actores. El Consejo Nacional de Periodismo respalda, por tanto, esta iniciativa, en sintonía con los objetivos constitutivos de nuestra asociación independiente, que es considerada en el ámbito regional como un ejemplo de consenso y participación por la heterogeneidad de sus socios.


Desde noviembre de 2006 hasta la fecha, más de 720 periodistas, estudiantes de periodismo y comunicadores sociales tanto en la Ciudad de Panamá como en el interior del país han participado en los seminarios, talleres y diplomados organizados por el CNP, que proyectamos extender a contenidos específicos sobre la radiodifusión.




En atención a nuestro plan estratégico, próximamente empezaremos una campaña de divulgación del Comité de Ética. Nos proponemos exhortar a la ciudadanía a presentar sus quejas sobre el ejercicio periodístico con la finalidad de elevar los peldaños de profesionalismo y ética de manera especial en un época tan agitada.


Saludo a los veintantos autores de LA RADIO EN IBEROAMÉRICA por ofrecernos esta investigación. Agradezco a los patrocinadores y les insto a que no recorten de los presupuestos estos tipos de auspicios, y de manera especial expreso la admiración del Consejo Nacional de Periodismo y la mía hacia el profesor Modesto Tuñón, autor del capítulo de Panamá, y hacia el doctor Arturo Merayo, español de León, profesor universitario y artífice de esta obra, por haber viajado desde la mediterránea Murcia para honrarnos con su magisterio.

prensa.com Panamá - Mosaico

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De ‘activistas’ y ‘agitadores’


de Paco Gómez Nadal, el Viernes, 04 de marzo de 2011 a las 3:27
 LA PRENSA/ 2 DE MARZO. Me permito escribirles esta nota, con el ruego de su publicación, tras la ignominiosa expulsión de mi hermano Paco Gómez Nadal de Panamá, un país al que él ama de corazón. Es difícil mantener la objetividad cuando del que se habla es de un hermano, pero, desde fuera, la sucesión de acontecimientos, no ya de los últimos días, sino de los últimos meses, con una clara persecución hasta que ha conseguido su repatriación “voluntaria”, califica a un gobierno al que la obsesión por eliminar la crítica le lleva a cometer sandeces y despropósitos rayanos en la paranoia. El esperpento de la detención de Paco y Pilar, su tránsito por la DIJ, la corregiduría y el Servicio de Migración deberían, en un estado de derecho que se precie como tal, llevar a dimisiones, disculpas y reparaciones.
En vez de eso, el gobierno de Ricardo Martinelli y sus allegados, una vez conseguido el objetivo, se ha dedicado a extender bulos, versiones contradictorias y a utilizar argucias “tecnológicas” (lo de la cuenta falsa en Twiter es de risa…) que solo esconden la cobardía de no querer reconocer la simple verdad: mi hermano es una persona incómoda para ese régimen cuasi dictatorial que, es cierto, apoyado en una victoria en las urnas, ha decidido apropiarse del país sin respeto alguno por una gran parte de sus ciudadanos que supongo son considerados “de segunda”.
En un estado de derecho, todos los ciudadanos son “de primera”, independientemente de su etnia, religión, formación o condición económica. El único pecado de Paco Gómez Nadal ha sido colocarse al lado de los débiles para denunciar tropelías de los poderosos. Y seguro que él no tenía siempre la razón. Nadie tiene esa virtud. Yo mismo he discutido muchas veces con él la forma, o el alcance de sus denuncias, pero la discrepancia no está reñida con la libertad de expresión y de pensamiento, pilares básicos de cualquier democracia moderna. ¡Ah! Y también ha cometido el pecado de ser “extranjero”.
En el diccionario de lengua castellana hay una expresión para describir el fenómeno: Xenofobia (odio, repugnancia u hostilidad hacia los extranjeros). Con la repatriación, no se engañen, absolutamente forzosa y bajo coacciones muy graves, de mi hermano, el Gobierno de Panamá ha lanzado un aviso claro: “la crítica no es bienvenida… queremos hacer lo que nos venga en gana con Panamá sin la molestia de tener que dar explicaciones o enfrentarnos a realidades incómodas y, por cierto, estamos dispuestos a cualquier cosa para evitar esas molestias…”. Califican a Paco y a Pilar de “activistas” (en tono despectivo) y “agitadores”.
No quiero entrar en disquisiciones semánticas, pero lo que es una verdad absoluta es que en mi familia nos han educado en el respeto y el compromiso con las personas; en la generosidad y la conciencia social. Nos han enseñado a ser “buenas personas”, que es lo que sí pueden decir de mi hermano (y también de Pilar…). Y se puede ser buena persona desde muchas actividades y condiciones. Hay buenas y malas personas en todos los colectivos y profesiones. Hay empresarios, políticos, indígenas, periodistas, activistas, curas, médicos o ingenieros que son buenísimas personas.
Y en esos mismos colectivos hay malos, malos, malísimos… No les quepa duda de que las personas a las que el Gobierno de Panamá acaba de expulsar del país son buenísimas personas que se han dejado –y seguro que se seguirán dejando– la piel por un país y unas gentes a las que han llegado a amar profundamente. Con sus acciones, el Gobierno panameño solo ha conseguido que ahora seamos muchos, muchísimos más, los que activamente nos impliquemos en que los derechos humanos sean respetados en cualquier parte del mundo.
Incluso en Panamá. Permítanme también desde estas líneas, agradecer muy sinceramente al embajador de España en Panamá y a su equipo la ayuda y el soporte prestado para que a nadie se le fuera de las manos este asunto y para que Paco y Pilar hayan podido regresar dañados solo en su corazón, aunque con una pena indescriptible. Muy agradecido por la publicación de estas líneas.
Esteban Gómez Nadal Empresario

De Lucía y Tom a Paco y Pilar


MARIELA SAGEL*
marielasagel@gmail.com

El epílogo provisional que ha tenido el ‘affaire Paco Gómez Nadal’ tiene antecedentes que pueden ser tomados como un ‘preludio a la destrucción’ al que ha llegado el actual régimen, desconociendo su compromiso con la democracia y el respeto a los derechos humanos y las libertades de información y expresión. 

Y digo provisional, porque esto se hincha y se expande. No estamos en la década de los ‘80, cuando Manuel Antonio Noriega deportó a Thomas Brown, corresponsal de Reuters en nuestro país, o cuando le dio un término de 48 horas a Lucía Newman, la rocambolesca corresponsal de CNN, llamándola desinformadora. Paco, además de corresponsal y periodista, tenía cédula y status de residente. 

La forma como se manejó el caso del murciano —que no es lo mismo que marciano— que no dejaba dormir al loco, es muy curiosa. El video que divulgaron no era del día en que fue apresado, supuestamente por estar ‘instigando’ a las protestas, porque él no iba vestido así. Se disponía a reportar y observar lo que apenas iniciaba, una manifestación pacífica en contra de la Ley Minera, por parte de ecologistas y representantes de los pueblos originarios. El expedito comunicado oficial denotaba que era un hecho buscando que aconteciera. Y esa noche, todas las estaciones de televisión siguieron su programación regular sin sobresaltos, pero seguramente también con sobre pautas. 

La acción de los plebeyos de este reinado de la demencia fue apoyar a los detenidos con nuestra presencia frente a la subestación de Policía de El Chorrillo y orquestar una guerra de mensajes por Facebook y Twitter y tomar fotos a diestra y siniestra. Lo que pasó los dos días siguientes fue un tour express por la DIJ, todas las corregidurías —parecía que nadie quería esa papa caliente—, que terminó en el Servicio Nacional de Migración, donde la santa palabra de su directora convenció a la pareja de firmar una repatriación ‘voluntaria’. 

Nadie se cree ese cuento. Paco y Pilar son más peligrosos para este régimen de mentiras fuera que dentro. Si instigar, como dice el comunicado, lleva consigo la repatriación, entonces empecemos por limpiar el país de todas las instigadoras prostitutas que están ilegales en el país, así como todos los charlatanes vendemedallones, que lo que instigan es a la chinguea y las apuestas. 

Exijamos visa a los colombianos, un tema que el rabioso ministro de Seguridad, antes de serlo, insistía que se impusiera, pero una vez en el puesto ha sufrido un olvido involuntario. Deportemos a todos los que han estado protestando por las pésimas condiciones de la recolección de la basura en el área de Río Hato y saquemos a todos los extranjeros que están en la planilla del gobierno, empezando por el periodista argentino que se prestó para levantar falsos expedientes por supuestas ‘investigaciones’ y que ahora dirige un diario. 

El señalar que Paco Gómez instigaba a los indígenas a protestar, no solo es una acusación sin sustento, sino una falta de respeto para nuestros pueblos originarios, como si ellos no tuvieran discernimiento para saber lo que les conviene o como si no supieran cómo protestar. Cada uno escoge su trinchera y su arma, la de los que opinamos sin cortapisas es nuestra pluma (o nuestro teclado) y hacemos propio el pregón del gran pensador Voltaire, ‘Detesto lo que escribes, pero daría mi vida para que pudieras seguir escribiéndolo’.

CANAL 4, DOMINGO A LAS 9 A.M., CUESTIONANDO LOS HECHOS

El domingo en Canal 4, en el programa Cuestionando los Hechos, de José Escobar, este servidor y Dídimo Escobar desgranamos nuestros criterios sobre la arbitrariedad contra los periodistas españoles Paco Gómez Nadal y Pilar Chato. Es a las 9 de la mañana.

‘No saben de qué acusarme’


El ministro de Seguridad sostiene que Paco Gómez Nadal estaba ‘ilegal’ en Panamá desde agosto de 2010, y que él analizaba su expulsión.


REDACCIÓN DE LA PRENSA
panorama@prensa.com

El Gobierno panameño ha puesto a circular una nueva versión sobre las razones que motivaron la salida “voluntaria” del país del periodista y activista de derechos humanos, el español Francisco Gómez Nadal.

El ministro de Seguridad Pública, José Raúl Mulino, aseguró que Gómez Nadal estaba ilegal en Panamá desde agosto de 2010, cuando, asegura, se le vencieron “todas las sustentaciones legales para permanecer en el país”. Agregó que entonces se “le hizo una comunicación formal, con copia al Consulado de España, en la que se establecía que se le estaban dando 30 días para regularizar su estatus migratorio”.

“Él se amparó en una visa de trabajo, fundamentada en el 10%, cuando era empleado de Corporación la Prensa. Eso se venció en el año 2007. De allí para acá, a él no lo amparaba ningún contrato de trabajo. Sin embargo, recibía renta, no pagaba impuestos ni seguro social, y ejercía como columnista, porque ni siquiera a los gremios [periodísticos] estaba acreditado”, agregó.

“Una cosa es hacer un trabajo de acuerdo con la ley, y otra es vivir en un país por encima de la ley. Este señor puede decir lo que quiera. Él, definitivamente, jamás aceptará, como tampoco lo aceptarán ciertos grupos, que estaba viviendo en Panamá ilegalmente”, recalcó.

Mulino hizo estas acotaciones al salir de una reunión protocolar con el procurador de la Nación, José Ayú Prado, y como respuesta a los señalamientos de Gómez Nadal en el sentido de que en Panamá hay una “absoluta falta de garantías para el trabajo como defensores de derechos humanos”.

Más temprano, en la emisora de radio Omega Estéreo, Mulino acusó a Gómez Nadal de tener “problemas migratorios” y de no pagar impuestos.

“Ya estaba bueno”, dijo en tono molesto, asegurando que ya se analizaba la expulsión de Gómez Nadal, antes de que este y su pareja Pilar Chato Carral fueran detenido y firmaran el documento de repatriación voluntaria, el lunes pasado. También se quejó de que el periodista escribía “insultos” contra su persona y el presidente, Ricardo Martinelli, en las páginas de Opinión de La Prensa.

La supuesta ilegalidad del estatus migratorio de Gómez Nadal no está consignada en la Resolución 5194 del 28 de febrero de 2011 del Servicio Nacional de Migración (SNM) –un ente adscrito a su despacho–, en la que se ordenó el “retorno voluntario” del periodista a España.

En esa resolución se argumentó lo mismo que originalmente dijo la Presidencia de la República el sábado pasado: que Gómez Nadal fue detenido junto con otras 15 personas, por “instigar y organizar” una protesta ciudadana contra las reformas al Código Minero.

La Presidencia primero y el SNM después alegaron que los extranjeros tienen prohibido participar en actividades políticas o protestas.

Desde Madrid, Gómez Nadal afirmó que Mulino habla sin conocer las razones de su detención. “Tratan de provocar un linchamiento público. El Gobierno se toma la justicia en sus manos y ni siquiera sabe por qué delito acusarme”, enfatizó.
“La actitud del Gobierno ante esta expulsión es simétrica con las mentiras repetidas que vertieron en julio de 2010, cuando trataron de impedirme el ingreso al país”, agregó.

Negó que el Gobierno le hiciera llegar una carta en agosto de 2010. “El último estatus migratorio en perfecto estado que me facilitó el SNM es de septiembre”, acotó.

De hecho, tiene cédula panameña E-8-97696. Todos sus trámites se concedieron mucho antes de que fuera aprobado el Decreto Ley 3 de 2008 (que reformó el SNM), por lo que este no le sería aplicable, explicó su abogada Giulia De Santis.

Versiones encontradas

No es la primera vez que el Gobierno cae en contradicciones en relación a Gómez Nadal. El 4 de julio de 2010, el periodista acudió al aeropuerto de Tocumen para abordar un vuelo a Colombia, cuando los funcionarios de la terminal le avisaron que si salía del país, no podía regresar. Se le retuvo el pasaporte y después se le avisó que el impedimento de entrada estaba relacionado con una deuda con el fisco.

Gómez Nadal probó aquella vez que, en realidad, tenía un crédito tributario por 2 mil dólares. Posteriormente presentó un hábeas data en la Corte Suprema, ante la renuencia del SNM para informarle sobre su situación. Este recurso nunca fue resuelto.

Por su parte, la directora del SNM, María Cristina González, negó ayer que Gómez Nadal fue obligado a abandonar el país contra su voluntad.

Además, González afirmó que ni el periodista ni su pareja tenían credenciales como comunicadores.
La funcionaria explicó que el artículo 84 del Decreto Ley 3 de 2008, que sirvió de fundamento para la repatriación a España, establece que a Gómez Nadal se le impide ingresar al país por dos años, y que para poder levantar esta prohibición se debe hacer una solicitud formal al SNM.

El afectado ha dicho que apelará todo el proceso en su contra y que, agotadas las instancias internas, acudirá a foros internacionales.

Robo de identidad

Ayer, la identidad de Paco Gómez fue usurpada en la red social Twitter.
En una cuenta abierta bajo su nombre y con una foto en la que se le aprecia con unas enormes orejas, gafas de sol y un collar con un dije con el símbolo del dólar, alguien escribió: “Soy comunista, ambientalista y periodista, deje a mi esposa y me fui con mi amante y qué? Todos lo hacen, voy a protestar desde el Twitter”. Adjunto aparecía una dirección –www.fundacionmeimportauncoño.com– que no está activa.

Una década de lucha

Gómez Nadal es un activista a favor de los pueblos indígenas desde hace más de 10 años. Empezó como colaborador de la Pastoral Indígena de la Diócesis de Chocó, en Colombia, y después como miembro de Human Rights Everywhere en Panamá.

“Este compromiso humano significa ayudar a las comunidades originarias en la defensa de sus derechos territoriales, políticos y culturales. Lo que hacemos es visualizar sus problemas, proveerles herramientas tecnológicas y levantar informes de alcance internacional cuando se violan sus derechos”, explicó.

En Panamá, ha dado soporte a las comunidades emberá de la frontera con Colombia, a los nasos de Bocas del Toro, y a los ngäbe y buglé de la comarca. También levantó un informe sobre las violaciones en Changuinola.
(Con información de Rafael Luna, Juan Manuel Díaz y Mónica Palm)

Gobierno ‘penalizó’ labor informativa

La organización no gubernamental de origen francés Reporteros Sin Fronteras (RSF) consideró que la acción emprendida contra Francisco Gómez Nadal y Pilar Chato constituye una “negación de la libertad de expresión”.
Según RSF, la doble expulsión permite recordar los riesgos a que se exponen los periodistas que cubren temas medioambientales.

En tanto, el Consejo Nacional de Periodistas (CNP) rechazó los intentos de “penalizar y sancionar” la labor informativa en el país, como ocurrió con los dos comunicadores españoles.

Señaló que las acusaciones no probadas ni demostradas que recaen sobre ambos periodistas extranjeros de alta estima y respeto en el país, “se convierten en una prueba irrefutable de violación persistente y peligrosa de los derechos humanos”.

La repatriación de ambos periodistas constituye un vergonzoso precedente para la democracia, remarcó el CNP.
El Fórum de Periodistas también rechazó ayer lo que llamó una “política del gobierno dirigida a silenciar periodistas y voces que cuestionan y critican sus actuaciones, evidenciando una profunda ignorancia respecto del papel que juegan”.
Lo ocurrido con Gómez Nadal “no hace más que evidenciar una política autoritaria y la intolerancia ante las críticas”.
El Fórum invitó a los gobernantes a reconocer que el escrutinio público es un derecho del ciudadano “y que el periodismo, desde tiempos inmemoriales, es una de las vías para validar este derecho en sociedades democráticas”.

JUAN MANUEL DÍAZ C.

USURPAN IDENTIDAD

El periodista denunció una falta total de garantías jurídicas; en twitter usurparon su identidad
Robo de identidad
Ayer, la identidad de Paco Gómez fue usurpada en la red social Twitter.
En una cuenta abierta bajo su nombre y con una foto en la que se le aprecia con unas enormes orejas, gafas de sol y un collar con un dije con el símbolo del dólar, alguien escribió: “Soy comunista, ambientalista y periodista, deje a mi esposa y me fui con mi amante y qué? Todos lo hacen, voy a protestar desde el Twitter”. Adjunto aparecía una dirección –www.fundacionmeimportauncoño.com– que no está activa

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